Crece el número de “cartoneros” en la Ciudad de Buenos Aires

ImagenPapel, cartón, metal, vidrio, plástico. La ciudad de Buenos Aires sigue ofreciendo recursos mezclados entre la basura. Y cada vez hay más cartoneros en las calles en busca de recuperarlos. Lo confirman el Gobierno porteño y los propios cartoneros, que atribuyen este aumento a la crisis económica y a que ahora les pagan mejor por los materiales que recolectan.

“Hay muchos más cartoneros por la crisis, pero también porque subieron los precios –asegura Lionel Robles, un recuperador urbano de la cooperativa El Pueblito–. Está cayendo el laburo en otras cosas y, además, a muchos que trabajaban de albañiles o que hacían changas hoy les conviene más salir a cartonear. Porque el que sale a la calle aunque sea el primer día va a hacer una platita para comer algo”.

El precio del papel empuja el fenómeno. En sólo tres meses, aumentó entre un 40% y un 50%. Y desde mitad del año pasado, casi un 250%. Hoy, los cartoneros pueden vender un kilo de papel o cartón a $ 2,20, si está enfardado, o a $ 1,70, si está suelto. En diciembre, por lo mismo les pagaban $ 1,60 y $ 1,10, respectivamente, y en junio del año pasado, $ 1,10 y $ 0,50. Mientras, el kilo de plástico está a $ 1,20 si está sucio y $ 2 si se encuentra limpio, contra los $ 0,80 y $ 1,40 de 2013. En este caso el aumento también es de entre un 40% y un 50%.

El valor de estos materiales se fija en función de la oferta y la demanda. “Sin duda, hay más cartoneros –sostiene Agustín Casal, el director general de Reciclado del Ministerio de Espacio Público de la Ciudad–. Por la crisis, bajó el consumo y hay menos papel y cartón entre los residuos reciclables, por lo que el mercado hace que se eleve el precio. Al mismo tiempo, por la inflación los cartoneros tienen que venir más a la Ciudad y trabajar más para poder ganar el dinero que necesitan para vivir. Es decir que vienen nuevos cartoneros y los que ya venían traen familiares para que los ayuden”.

De acuerdo al funcionario, la mayoría de los cartoneros llegan desde elprimer cordón del Conurbano. Algunos se quedan en Capital durante la semana, muchas veces acampando en la calle, y vuelven a su casa sábados y domingos. Mientras, también hay cartoneros que viven en las villas porteñas.

“Todos los veranos bajan los precios y por eso vienen muy pocos cartoneros, pero cuando vuelven a subir tenés el doble de cartoneros –ejemplifica Rafael Nejamkis, de la cooperativa El Amanecer de los Cartoneros del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE)–. Y ahora hay más sobre todo por el aumento del precio del papel. Dicen que es porque abrió una nueva papelera que también empezó a comprar recortes, y porque por las trabas a la importación se está produciendo más papel acá”.

No hay censos que registren la cantidad de cartoneros que trabajan en las calles porteñas. En Espacio Público estiman que son más de 8.000. De ese total hay 4.500 organizados en doce cooperativas, que para fin de año van a trabajar en el plan oficial de separación de residuos en origen, rebautizados como promotores ambientales. Ya hay 400 cartoneros trabajando en este plan, que por ahora funciona en sólo 477 manzanas de las comunas 14, 6 y 13. Allí hay repartidas 613 campanas verdes para que los vecinos dejen los residuos reciclables. Pero la mayoría están abiertas porque fueron vandalizadas por cartoneros informales, que pasan más temprano para llevarse lo que sirve (ver “ Por los ataques…”).

Entre todos los cartoneros que recorren la Ciudad, recuperan alrededor de 5.000 toneladas de materiales por mes, aunque la cantidad varía. En febrero, por ejemplo, juntaron 4.698 toneladas. La cosecha del cartonero es desigual. Algunos consiguen ganar poco más de $ 50 por día. A los que les va mejor es a los que ya tienen convenios informales con una fábrica, comercio o empresa que les entrega en mano todos sus residuos reciclables. De esta manera, pueden obtener hasta $ 1.500 por semana.

“Tuvimos épocas con más abundancia, pero todavía encontramos bastante material en la calle –confía Robles–. El problema es que el vecino mezcla lo reciclable con lo que es para tirar y eso no va a cambiar hasta que se haga una buena campaña. Hay que asesorarlo para que separe la basura y, si lo hace mal, volver a explicárselo hasta que aprenda. Yo aconsejo separar los metales ferrosos, que son los que se adhieren al imán, y los no ferrosos, como el cobre, el bronce o el aluminio. También hay que sacar por separado el papel y cartón y el plástico. Y los vidrios sirven todos, aunque estén rotos, menos los de los autos. No es difícil y hay que empezar a hacerlo”.

 
 

Provincia de Buenos Aires: cambios en el tratamiento de los residuos

Provincia de Buenos Aires: cambios en el tratamiento de los residuos Ya han comenzado a implementarse cambios en el tratamiento de los residuos en la provincia de Buenos Aires. A partir del pasado 1° de febrero de 2014, los grandes generadores de residuos, como hoteles de cuatro y cinco estrellas, shoppings y galerías comerciales, hipermercados, cadenas de comidas rápidas y countries que se encuentren en los municipios que disponen en los tres rellenos sanitarios de la CEAMSE, deben obligatoriamente realizar la separación en origen de sus residuos húmedos (orgánicos) y secos (reciclables como cartón, papel, plásticos, vidrios y metales) y tendrán a su cargo el tratamiento, la gestión y la disposición final de sus residuos.

Por su parte, a partir del 1 de enero de este año, las industrias, para obtener o renovar el Certificado de Aptitud Ambiental que entrega el OPDS bianualmente tendrán que contar con su propio GIRSU (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos), es decir, deberán realizar el tratamiento, gestión y disposición final de sus residuos, por lo que en dos años la totalidad de la industrias (alrededor de 25.000) estarán comprendidos en este régimen amigable con el medioambiente.

De esta manera, entran ya en vigencia  tres resoluciones del Organismo para el Desarrollo Sostenible (OPDS).

Quienes no cumplan con la medida serán pasibles de apercibimientos y multas que van entre 1 y 1000 sueldos básicos de la administración pública provincial, que hoy es de $1212,05.

El nuevo plan que diseñó la Provincia y que entró en vigencia, cuenta con la colaboración del la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Tecnológica Regional La Plata (UNTec) para su desarrollo.

Provincia de Buenos Aires: Industrias y shoppings deberán pagar por la basura que generen

 

El cambio fue adoptado en tres resoluciones del Organismo para el Desarrollo Sustentable (OPDS) de la provincia.

Quienes no cumplan con la medida serán pasibles de apercibimientos y multas que van entre 1 y 1000 sueldos básicos de la administración pública provincial, que hoy es de $ 1212,05.

La obligación de separar la basura que producen los grandes generadores como hoteles e hipermercados rige en la ciudad de Buenos Aires desde 2006.

Hugo Bilbao, al frente del OPDS, confirmó la información y sostuvo: “La gestión integral de los residuos es fundamental para mejorar la performance de la Ceamse, pero además trae aparejada la inclusión social, ya que el tratamiento adecuado de los residuos es un gran generador de puestos de trabajo y de oportunidades tanto para trabajadores independientes como para cooperativas dedicadas a esta problemática”.

El funcionario indicó que cada uno de los destinatarios de esta medida deberá diseñar un plan integral de residuos, nombrar un responsable y contratar el traslado de la basura (seca y húmeda) y pagar por su enterramiento. Esto también significa que los municipios ya no deberán pagar este servicio.

En el caso de los countries el responsable del plan deberá acordar con alguna de las cooperativas de cartoneros para que retiren el material reciclable. Según los cálculos oficiales, cada uno de los barrios cerrados genera unas 30 toneladas por mes. En la práctica hoy sólo el ocho por ciento de los countries cuenta con programas de reciclado.

Esta medida significará un ingreso extra para la Ceamse. Aunque el universo de los afectados por la medida aún es una incógnita, se firmó un convenio con la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) para determinarlo.

Las industrias y los grandes generadores de basura situados en el área de cobertura de la Ceamse generan unas dos mil toneladas de basura por día. Si para enterrar cada una de ellas la Ceamse cobra 432 pesos, su recaudación diaria crecería alrededor de unos 864.000 pesos.

En los terrenos destinados al tratamiento de la basura del área metropolitana se entierran otras diez mil toneladas diarias de residuos generadas por la población del conurbano. La ciudad de Buenos Aires, a su vez, envía 4400 toneladas diarias para su tratamiento.

Ahora, desde el 1° de febrero de 2014 los grandes generadores de residuos de la provincia deberán separar la basura e inscribirse en la Ceamse para poder enterrar la basura que generan. Aunque no hay números claros, se estima que un hipermercado genera unas 100 toneladas de basura al mes.

Las industrias de las categorías 2 y 3 -las más contaminantes, como las petroleras- a partir del primer día de enero del año próximo tienen que estar inscriptas en la Ceamse para obtener o renovar el Certificado de Aptitud Ambiental, que entrega el OPDS cada dos años. En este caso la norma abarca a toda la provincia, en donde se estima que hay unos 25.000 establecimientos de este tipo.

El régimen de residuos especiales (basura que requiere un tratamiento especial) seguirá vigente.

“La problemática ambiental debe tratarse de manera transversal ya que todos los sectores están involucrados en la materia; es por eso que elegimos el trabajo conjunto, integrando a todos los actores porque ésta es la única manera que conocemos de resolver los problemas, entre todos”, agregó Bilbao.

LEY QUE NO SE CUMPLE

En rigor estas resoluciones llegan para reforzar una ley que no se cumple. Se trata de la 13.592, cuyo objetivo es minimizar la cantidad de residuos que se entierran y a la que pocos municipios han adherido.

Esta norma, que fue reglamentada en 2010, es la que establece las sanciones de las tres nuevas resoluciones que están incluidas en la ley general del ambiente provincial.

Cabe recordar que el sistema de rellenos sanitarios de la Ceamse está en crisis. Los tres vertederos que aún funcionan están al punto del colapso. El más grande, el de José León Suárez, que también recibe los desechos de la ciudad de Buenos Aires, tiene una vida útil de un año más.

Para extender los terrenos y construir un nuevo espacio de disposición final sería necesario que la Nación cediera tierras de Campo de Mayo. Hasta el momento, el Poder Ejecutivo Nacional negó esa posibilidad.

Sin embargo, el conflicto supera la puja que pueda existir entre la Nación y la ciudad de Buenos Aires. Es que los municipios en donde está ubicado el relleno Tigre, San Martín y San Miguel, rechazan de plano la posibilidad de afectar nuevos espacios allí.

Andrés Nápoli, de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), indicó: “Aunque la medida no se conoce en su totalidad, creo que apunta en la dirección correcta, en tanto que busca cumplir con los objetivos dispuestos en la ley 25.916, que promueve el reciclado y la minimización de los residuos que tienen como destino la disposición final. Sin embargo, para que esta medida pueda tener un impacto positivo, tanto el gobierno de la provincia de Buenos Aires como los municipios deberían establecer metas estrictas de reducción de residuos, programas de separación en origen, sistemas de recolección diferenciada y el reemplazo del obsoleto sistema de enterramiento vigente y que tiene su cabeza en la Ceamse”.

El director de la ONG además agregó: “De igual manera los municipios deberían asumir políticas y acciones tendientes a remover los más de 300 basurales a cielo abierto existentes en el AMBA y cuya generación son de su exclusiva responsabilidad”. Los basurales a cielo abierto son parte del grave problema de contaminación que afecta a la cuenca Matanza-Riachuelo.

CÓMO FUNCIONA EL NUEVO PLAN BONAERENSE

Los residuos húmedos u orgánicos son todos aquellos que no pueden ser reciclados. La categoría de secos incluye el cartón, papel, plásticos, vidrios y metales. Para poder ser reciclados deben estar limpios. Los papeles mojados, por ejemplo, no sirven.

El nuevo plan que diseñó la provincia contará con la colaboración del la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y la Universidad Tecnológica Regional La Plata (UNTec) para su desarrollo.

Se habilitará un mapa online de destinos sustentables tales como lugares de disposición final y cooperativas de cartoneros..

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