Colombia y un compromiso con el reciclaje inclusivo

Gobierno, recicladores e industria sellan un acuerdo para impulsar de forma conjunta la recuperación de residuos y su aprovechamiento en los procesos productivos.

 

ImagenLos Ministerios de Ambiente, Comercio, Trabajo y Salud del Gobierno de Colombia, así como la Asociación Nacional de Recicladores, Compromiso Empresarial por el Reciclaje (Cempre) y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) han sellado una Alianza para el Reciclaje Inclusivo a través de la cual unirán esfuerzos para promover una estrategia que facilite larecuperación de materiales sólidos que actualmente van a los vertederos y disminuir el impacto sobre el medio ambiente.

La Alianza para el Reciclaje Inclusivo se constituirá en una herramienta liderada por el Ministerio de Vivienda para la articulación de planes, programas y proyectos adelantados por diferentes instancias del Gobierno Nacional, en pro de la formalización y capacitación de los recicladores, la promoción de acciones dirigidas a este colectivo e iniciativas de la industria nacional para sustituir materias primas vírgenes por materiales reciclados.

Lo que se pretende con la alianza es desarrollar una estrategia nacional a largo plazo para reorientar la política de residuos sólidos, con el objetivo de controlar la contaminación a través de un enfoque preventivo, tal como recomienda la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

De acuerdo con Claudia Patricia Pineda, viceministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, se considera fundamental en el en el marco de las recomendaciones de la OCDE:

  • Incentivar las cadenas de valor inclusivas.
  • El desarrollo de Sistemas Urbanos de reciclaje inclusivo.
  • El desarrollo de instrumentos como el Observatorio de Reciclaje.
  • El fortalecimiento integral las organizaciones de recicladores en materia de trabajo y salud.

Asimismo, la viceministra aseguró que desde el Ministerio se ha avanzado en el desarrollo de guías para la gestión integral de residuos, reciclaje y gestión ambiental de vertederos.

Por su parte, para Nohora Padilla, líder de la Asociación de Reciclado RED, esta alianza permitirá tener un canal de comunicación directo con el Gobierno Nacional y local que facilitará la labor del reciclador.

 

En Colombia investigan el uso de bacterias para remover azufre del carbón y bajar la contaminación

Por medio de una novedosa fórmula, un grupo de investigadores colombianos trabaja para potenciar la capacidad que tienen ciertos microorganismos en la extracción natural de contaminantes como el azufre asociado al carbón. Si bien el carbón es el combustible fósil más abundante sobre la tierra, constituye un fuerte contaminante tras su combustión, generando efectos medioambientales adversos, por la emisión de contenidos de azufre a la atmósfera, especialmente en procesos industriales a gran escala.

Por eso, la idea es aprovechar la descontaminación que logran algunas bacterias en la naturaleza y atacar el problema, según manifiesta Marco Antonio Márquez, director del Grupo de Mineralogía Aplicada y Bioprocesos (GMAB) de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UN).

Los microorganismos generan la degradación del mineral y funcionan como conductores al proceso de oxidación y lixiviación de la pirita, principal material que contiene el azufre

“Las bacterias se someten a un proceso de adaptación con el carbón a escala de laboratorio, hasta que el microorganismo efectúe unaremoción considerable del contaminante. De ahí se evalúan los resultados con aditivos químicos para encontrar un óptimo de mejor remoción entre ambas formas”, afirma el investigador.

Los microorganismos generan la degradación del mineral y funcionan como conductores al proceso de oxidación y posterior lixiviación (extracción de sustancias) de la pirita, principal material que contiene el azufre.

La alternativa es viable para Colombia, dado que el carbón, a diferencia de otros minerales, es materia prima de bajo costoy se halla con facilidad en zonas como Cauca, Valle del Cauca, Antioquia, Guajira y Córdoba, entre otros, donde hay minas con potencial para procesos industriales de combustión.

Sin embargo, en algunos casos hay concentraciones de azufre elevadas y es allí donde tiene importancia labiodesulfurización, como se conoce científicamente este proceso de descontaminación.

PROCESO DE ALTA CALIDAD

Aunque en el mundo se trabaja desde hace cerca de 20 años la biodesulfurización del carbón, solo se ha llevado a escala piloto. Por eso, la intención del proyecto de la UN es alcanzar buenos niveles de remoción de azufre.

En ese sentido, se hizo un acercamiento con la empresa Argos cuyo fin era desarrollar la técnica a mediana escala y poder, tras su valoración, determinar la efectividad para llevarla a grandes volúmenes.

El proyecto busca regular la contaminación en el proceso de combustión resultante de la fabricación del clínker, reactivo que se mezcla con yeso para producir cemento.

El vicepresidente de Innovación de Cementos Argos, Camilo Restrepo, explicó que en el proceso de combustión del carbón para la fabricación del clínker y cemento, hay elementos como el azufre que se deben controlar en emisiones gaseosas, a partir de una tecnología que se puede implementar como un pretratamiento.

Es decir, al remover el azufre se pueden obtener beneficios enormes en términos medioambientales, ya que la compañía utiliza aproximadamente 100 kg de carbón por cada tonelada de clínker para lograr el cemento, con procesos térmicos y químicos.

Con estos procesos, los expertos han alcanzado remociones del 90% de azufre, pero aún se continúa en la búsqueda de medios de cultivo de bacterias más eficaces, para mejorar los procesos a gran escala y así continuar con el proyecto.

Paola Duarte, otra de las investigadoras de la UN, resalta que en la planta piloto de unos 4.000 litros (diseñada por los mismos investigadores), se han descontaminado 800 kilos de carbón en períodos de cuatro días, pero se sigue investigando para lograr en dos días esa misma cantidad y para que el proceso sea asequible para la industria.

La mayor ventaja, según explican los investigadores, es que estos microorganismos se pueden hallar en el medio ambiente. Así, se extraen de las minas de carbón donde se dan los procesos de descontaminación de forma natural, o de cultivos de microorganismos como el Acidithiobacillus ferrooxidans, adquiridos en laboratorios comerciales, explica Gerardo Andrés Caicedo, investigador de GMAB.

La Ley 1672 de 2013 busca disminuir la generación de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos. ¿Qué son los Raee? Son los residuos de los aparatos que requieren corriente eléctrica o campos electromagnéticos, así como aquellos necesarios para generarlos, transmitirlos y medirlos. Entre ellos, están los residuos de computadores, televisores y equipos de sonido. Se incluyen, además, los componentes, consumibles y subconjuntos que forman parte del producto al momento de su desecho.

¿Qué busca la política nacional de Raee? La creciente utilización y posterior desecho de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) ha generado la necesidad de buscar soluciones para controlar su consumo y la generación de residuos, con el fin de reducir los riesgos en la salud y el ambiente. Como una respuesta a esto, la Ley 1672 estableció que la política nacional de Raee deberá ser diseñada a partir de los siguientes objetivos:

(i) Minimizar la producción de Raee

(ii) Promover su gestión integral para reducir los riesgos sobre la salud humana y el ambiente

(iii) Incentivar su aprovechamiento en cada una de sus etapas, con el fin de que se constituya en una alternativa para la generación de empleo

(iv) Promover la integración y participación de productores, comercializadores y usuarios de los AEE en la elaboración de estrategias, planes y proyectos para una gestión integral de Raee.

¿A quién aplica esta política? La política aplica en todo el territorio nacional y para todo aquel que importe, produzca, comercialice, consuma AEE y gestione sus respectivos residuos. Por tanto, toda persona que deseche tales aparatos estará sometida, de una u otra manera, a esta política, que, en efecto, distingue las obligaciones y responsabilidades de cada actor.

Así, el productor, entendido como cualquier persona que fabrique, importe, arme o ensamble, introduzca al territorio nacional o remanufacture AEE, tiene entre sus obligaciones establecer un sistema de recolección y gestión ambientalmente segura de los residuos de los productos que pone en el mercado; establecer estrategias de reducción y sustitución de presencia de sustancias o materiales peligrosos en sus productos, así como asegurarse de que las empresas encargadas de gestionar o manejar los Raee cuenten con la respectiva licencia, permiso o autorización ambiental. Igualmente, tiene un especial deber de información con los usuarios de sus productos, en relación con los parámetros requeridos para una correcta devolución y gestión de estos.Por su lado, el comercializador, considerado como el encargado de la distribución mayorista o minorista de AEE con fines comerciales, debe brindar apoyo técnico y logístico al productor en la recolección y gestión ambiental de los Raee.

Finalmente, el usuario o consumidor debe entregar los Raee en los sitios definidos por los productores o terceros que actúen en su nombre, y asumir su corresponsabilidad social con una gestión integral de estos, a través de su devolución de manera voluntaria y responsable.

¿Qué tareas hay pendientes dentro del marco de la política? En términos de la Ley, esta política deberá ser formulada por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con el apoyo del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el Ministerio de la Protección Social, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, el Ministerio de Minas y Energía, y los sectores involucrados, como las Cámaras de Comercio, los industriales, la academia y las empresas gestoras.

Estas entidades conformarán un Comité Nacional de Raee como órgano consultor del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, y estarán encargadas del fortalecimiento, asesoría y seguimiento, entre otros, de la política.

Dentro de los aspectos importantes que deberá contener la política, se encuentra la definición de una infraestructura que abarque los procesos de devolución, recolección y reciclaje de los Raee; el desarrollo de instrumentos jurídicos y legales para exigir el cumplimiento de las responsabilidades y la garantía de los derechos de las agentes de la cadena; la elaboración de una estrategia comunicativa a nivel nacional, con el fin de divulgar qué son los Raee y sus riesgos para la salud humana; la gestión final adecuada de estos; y la creación e implementación de un registro de productores de Raee permanentes o esporádicos, para promover el control de la adopción de los sistemas de recolección selectiva y gestión ambiental de los Raee.

No obstante, y para asegurar una correcta implementación de la gestión, se deberán adoptar medidas efectivas de seguimiento y control, que garanticen el cumplimiento de las obligaciones de cada uno de los actores.

Lina Correa Derecho ambiental de Prietocarrizosa

Colombia adopta nuevo modelo para la gestión de los RAEE

Un nuevo modelo de gestión ambiental de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos se implementa en Colombia. Es un paso para la conservación ecológica. El Ministerio de Medioambiente y Desarrollo Sostenible de ese país y la empresa española Grupo Pronet lo impulsan. Diego Martínez, gerente de esta compañía consultora en manejo de residuos selectivos, explica que en Colombia hay más teléfonos móviles que habitantes y sin una normativa para una correcta gestión del reciclado. “El problema va a crecer y perjudicar más al sistema ambiental”. Esta recuperación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos es una línea en la que trabajan grupos ecologistas, gobiernos y empresas del mundo. Los aparatos electrónicos tienen un ciclo de vida y quedan obsoletos o se transforman en “chatarra electrónica”. El destino más probable será la disposición final en los rellenos sanitarios. En el caso de Colombia, Martínez señala que la idea es que se aplique la responsabilidad extendida en la que el productor del aparato electrónico debe ser el encargado de su disposición final una vez que cumpla su ciclo de vida útil. El Gerente señala que con este programa de clasificación de este tipo de desechos en Colombia, otros países de la región deberían empezar a implementar modelos similares porque “tarde o temprano todos los componentes tóxicos de estos aparatos nos van a afectar”. Incluso se conversó con el Ministerio del Ambiente de Ecuador. La idea es firmar un convenio similar.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/sociedad/Colombia-modelo-gestion-ambiental_0_1013898660.html. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. ElComercio.com

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